Si te preguntas qué es un coworking y cómo funciona, la respuesta es que se trata de un espacio compartido de trabajo donde diferentes personas trabajan en un entorno común con servicios compartidos.
Hoy en día, estos locales se han convertido en una gran alternativa frente a la oficina tradicional y la monotonía del teletrabajo en casa. Elegir un buen espacio es algo importante para tu productividad, tu nivel de comodidad y, en general, tu bienestar diario.
A lo largo de este artículo vamos a explicar en qué consisten estos espacios, cómo es su funcionamiento en el día a día, cuáles son sus beneficios y qué factores concretos debes tener en cuenta para elegir el que mejor encaje contigo.
Qué es un coworking y cómo funciona
Para entender bien qué es un coworking, tienes que olvidarte del concepto clásico de alquilar un despacho vacío y cerrarte con llave. Hablamos de un espacio de trabajo compartido donde conviven distintos profesionales. A lo mejor tú eres diseñador freelance y en la mesa de al lado hay toda una startup de programación. Cada uno trabaja de forma totalmente independiente, pero compartís un mismo entorno.
¿Y en la práctica? Pues la gracia está en que pagas por el uso que le das. Puedes alquilar un pase para ir solo por días sueltos, pagar el mes entero, o tener un puesto fijo que sea solo tuyo. El local ofrece servicios compartidos (internet, salas para reunirse, impresoras o zona de café). Como hay tanto zonas privadas para hacer llamadas importantes como espacios abiertos comunes, se fomenta muchísimo el hacer comunidad y la colaboración entre gente que, de otro modo, nunca se habría conocido.

coworking
Beneficios de trabajar en un coworking
Actualmente, este modelo de trabajo ha pegado un estirón precisamente por sus múltiples ventajas, tanto para profesionales independientes como para pequeñas empresas que no quieren atarse. Vamos a ver los beneficios de un coworking.
Flexibilidad laboral
Para la mayoría, esto es lo mejor de todo. Te permite trabajar a tu ritmo sin tener que firmar contratos larguísimos de alquiler en una oficina tradicional. Si tu negocio crece, coges otra mesa. Si baja el ritmo, recortas gastos.
Red de contactos
Estar todo el día en casa limita a quién conoces. Salir a trabajar fuera facilita muchísimo cruzarte con otros profesionales en la cocina o en eventos del centro. Es la forma más natural de generar nuevas oportunidades de negocio.

coworking
Mayor productividad
Trabajar desde el sofá puede sonar bien, pero separar claramente el hogar del trabajo ayuda muchísimo a concentrarse mejor. Cuando ves a todo el mundo a tu alrededor trabajando, te contagias de ese ritmo. Si te interesa cómo tu entorno influye directamente en lo que rindes, te recomiendo echar un ojo a este artículo sobre la distribución de oficinas y productividad.
Servicios incluidos
Llegas, abres el portátil y trabajas. No te preocupas de facturas de luz, de si el Wi-Fi va lento o de comprar folios. Internet, salas de reuniones y zonas comunes están ya disponibles y funcionando.
Entorno profesional
La imagen que das importa bastante. No es lo mismo tener una videoconferencia o recibir a un cliente potencial con tu salón de fondo que hacerlo en una sala de reuniones acristalada y moderna.
Ventajas de un coworking frente a trabajar desde casa
Aquí suele venir la gran duda. Y sí, es cierto que en casa no gastas en desplazamientos. Pero las ventajas del coworking se notan rápido en cuanto a salud mental y rutinas. Básicamente, en estos espacios hay menos distracciones que en casa (nada de poner lavadoras a deshora ni abrir la nevera por aburrimiento).
Además, la mayor socialización combate esa sensación de aislamiento que a veces sufren los autónomos. Lo más sano es que logras una separación entre tu vida personal y laboral. Cuando sales por la puerta, desconectas de verdad. Y como decíamos antes, ofrece un entorno mil veces mejor preparado para tener reuniones.
Factores clave para elegir un buen coworking
Párate a pensar antes de decidirte, porque no todos los coworkings son iguales ni sirven para lo mismo. Elegir bien depende de las necesidades de cada profesional, así que revisa estos puntos.
Ubicación del coworking
Es vital que esté bien comunicado y accesible. Si vas a perder una hora de atasco para llegar, estarás perdiendo calidad de vida desde primera hora de la mañana.

coworking
Comodidad del espacio de trabajo
Haz siempre una visita de prueba y abre bien los ojos. Presta atención a la iluminación, ¿hay luz natural o son fluorescentes que cansan la vista? Fíjate también en el ruido de fondo, en la amplitud de las mesas y si la temperatura es agradable. Si te gusta que el sitio sea visualmente limpio e inspire tranquilidad, seguro que valoras los espacios que aplican trucos de decoración de oficinas estilo nórdico.
Ergonomía del puesto
Aquí es donde muchos locales fallan estrepitosamente, y donde tú te juegas la espalda. Pasar muchas horas sentado requiere un espacio adecuado y mobiliario que no te destroce. Contar con una silla cómoda y ergonómica dentro del coworking ayuda a mantener una postura correcta durante la jornada laboral. Exige siempre sillas ajustables, como podría ser una buena Ergocity, que te garantice un soporte lumbar en condiciones.
Servicios incluidos
Fíjate en la letra pequeña. Internet da por hecho que lo tienen, pero ¿cobran aparte las salas de reuniones? ¿Tienen buenas impresoras? ¿El café es de pago?
Comunidad y ambiente
El ambiente lo es todo. Algunos coworkings fomentan mucho más la colaboración con eventos semanales o desayunos, mientras que otros son más silenciosos, casi como bibliotecas. Piensa en qué nivel de interacción buscas tú.
Precio y flexibilidad
No te quedes solo con la cuota mensual. Pregunta por todos los tipos de tarifas: por días sueltos, tarifa mensual plana o la diferencia entre tener un puesto fijo (donde dejas tu pantalla y tus cosas) o uno flexible donde te sientas donde haya hueco.
Para quién es ideal un coworking
Casi cualquier persona que trabaje con un ordenador puede encajar aquí, pero destacan varios perfiles. Los freelancers son los usuarios de toda la vida. Últimamente también lo eligen muchos emprendedores y pequeñas startups que prefieren gastar su presupuesto en talento y no en alquileres de locales caros. Y por supuesto, cada vez hay más teletrabajadores de empresas tradicionales que se cansan de estar solos en casa.

coworking
Coworking vs trabajar desde casa: cuál elegir
Si tienes que comparar ambos modelos de forma neutral, la balanza se inclina según tu personalidad. El coworking es mucho más social y profesional, ideal si necesitas estructura, salir de casa y ver gente. Por el contrario, trabajar en casa es más flexible y, obviamente, más económico. Tú decides qué te compensa más en esta etapa de tu vida.
La importancia del confort en el espacio de trabajo
Independientemente del lugar de trabajo que elijas finalmente, hay una regla que no puedes saltarte: pasar muchas horas sentado requiere cuidar la postura al milímetro. Tu salud a largo plazo depende de ello. Si te tomas en serio tu trabajo, no escatimes en tu asiento. Modelos preparados para jornadas muy intensas, como la silla ergonómica Kratos, son el tipo de inversión que marca la diferencia entre terminar la jornada lleno de energía o con la espalda destrozada.
Preguntas frecuentes sobre coworking
- ¿Qué es un coworking? Es un espacio compartido donde distintos profesionales o empresas trabajan de forma independiente, compartiendo instalaciones para reducir gastos.
- ¿Qué incluye un coworking? Normalmente incluye tu escritorio, conexión a internet, salas de reuniones, impresoras y servicios comunes como cocina o zonas de descanso.
- ¿Cuáles son los beneficios de un coworking? Principalmente la flexibilidad de no atarte a un alquiler tradicional, la oportunidad de hacer networking de forma natural y el disfrutar de un entorno puramente profesional.
- ¿Es mejor un coworking o trabajar desde casa? Depende por completo de tu perfil, tus necesidades actuales y tu tipo de trabajo. Tu casa te da ahorro, pero el coworking te da relaciones y menos distracciones.
Comentarios