Cuando cambiar de silla infantil a silla de escritorio juvenil

El paso de cambiar a una silla de escritorio juvenil es un momento trascendental ya no sólo por los cambios en el estilo de vida o mayores responsabilidades académicas de los más jóvenes. La correcta elección de sillas de escritorio es algo muy importante y como especialistas en soluciones ergonómicas lo sabemos bien.

Pensar en el largo plazo desde el punto de vista de la higiene postural es sin duda lo más recomendable, ya no sólo por las horas que nuestros hijos pasarán estudiando, sino porque con la pubertad y el crecimiento es especialmente aconsejable el cambio de silla.

En esta ocasión vamos a analizar cuando cambiar de una silla infantil a una juvenil o de adulto. Como siempre, los modelos y opciones más interesantes las vais a poder ver en ofisillas.es la web de referencia en lo que respecta a productos de excelente calidad y ergonomía ¡comencemos!

La edad: factor determinante para cambiar a silla de escritorio juvenil

La edad del niño o niña es una de las principales variables a considerar si estamos pensando en cambiar a una silla mayor. El estirón nos puede dejar fuera de juego en este sentido, asique hay que preverlo para evitar que una nueva silla quede desfasada en poco tiempo.

A partir de los 12 años de edad es cuando una silla de escritorio infantil puede empezar a requerir un cambio, no sólo por cuestiones de talla, sino por aspectos más relacionados con los estudios o el ocio. Es precisamente a partir de esta edad en la que los jóvenes comienzan a tener más deberes y tienen que empezar a estudiar más en casa.

Atractiva silla de escritorio juvenil modelo LESTER, en tela color amarillo

Un modelo como el LESTER puede ser muy buena candidata para silla de escritorio juvenil, sobre todo por sus compactas dimensiones y vivos colores, cuestiones que se adaptan mejor a ese tipo de público.

Con 16 años ya podemos pensar en un modelo un poco más enfocado a un futuro uso más intensivo y de adulto. A partir de esta edad, en la que se alcanzan tallas de entre 1,50 y 1,90 cm se puede optar por una silla de escritorio juvenil o incluso directamente para adultos.

¿Una silla de adulto supone un diseño serio y aburrido? ¡Por supuesto que no! En el caso de los modelos LABITA Y POINT dispondremos de bonitas sillas con toques intensos de color y aptas para uso intensivo de 8 horas diarias.

Ejemplo de silla de escritorio juvenil

Ni que decir tiene que una silla de escritorio juvenil ha de ser necesariamente muy básica o sencilla. Este otro modelo DAMA PRO es totalmente ajustable, algo perfecto para seguir el crecimiento y conseguir una posición correcta.

Completa y ergonómica silla de escritorio juvenil modelo DAMA PRO

Adaptabilidad: la característica perfecta de una silla de escritorio juvenil.

Si lo que buscas es invertir en una silla para niños que dure mucho tiempo hay algunos modelos que permiten alargar su vida útil varios años. Estos modelos se caracterizan por tener múltiples regulaciones que siguen al desarrollo de los niños y permiten un ajuste perfecto sea cual sea la estatura o talla.

Silla de escritorio juvenil modelo BUGGY, máxima adaptabilidad

Es el caso de nuestro modelo BUGGY. Si te fijas bien en las fotos 3D podrás ver cómo directamente la altura del asiento se puede ajustar en función de la talla, viniendo ésta última impresa para saber qué posición exacta es la óptima ¡impresionante!

El uso de reposapiés también puede ser decisivo.

En el caso de que cambiemos a una silla de escritorio juvenil y el niño o la niña no lleguen bien con los pies al suelo un reposapiés para oficina nos puede venir muy bien. De este modo podrá conseguir una adecuada postura de las piernas y en un futuro será un accesorio que también le dará uso.

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